¿Qué es el packaging? A pesar de que cada día se amplían las estrategias de venta, el Packaging es considerado como la mejor herramienta de Marketing actual y constituye uno de los mayores puntos de mira para la innovación y mejora de un producto. Hace unos años el envase era meramente funcional y únicamente perseguía ahorrar costes, pero en un mercado cada vez más competitivo, el envase adquiere una importancia vital casi tan importante (en ocasiones, más) como el contenido.

 

Definición de Pakaging.

El Packaging se puede definir como un conjunto de elementos visuales que dan la forma final a un producto cuyo objetivo es presentarlo al consumidor de la manera que le resulte lo más atractivo posible. Nos referimos al envase, a todo lo que envuelve a un producto. Este concepto ha evolucionado de tal manera que esa “envoltura” ya no sólo es algo físico, sino forma parte de algo emocional que atrapa y engancha a la persona.

 

 

Packaging Vs Envases.

Si analizamos la función de los envases, por un lado tienen la función de proteger, almacenar y conservar un producto por otro facilitan el transporte, la manipulación y distribución del mismo. En cambio, con el Packaging vamos un poco más allá: en Marketing el diseño es aprovechado para aportar carga emocional al producto, identificar y formar parte de la imagen de marca y de los valores a transmitir. Aquí hablamos de diseño, de arte, de colores, aromas, sentimientos…

En el Packaging podemos vincular todo lo que queramos transmitir. El envoltorio adquiere unos significados de comunicación y valor añadido.

 

El diseño y el Pakaging.

El diseño en el packaging cada vez cobra mayor importancia forma parte de los valores y la filosofía de la empresa. Es una realidad que, a la hora de elegir entre un producto ú otro, nos dejamos influir por lo que vemos y nuestra decisión final se verá condicionada por cómo se nos presenta el artículo que queremos adquirir. Lo primero que nos entra por los ojos es lo que configurará esa primera impresión. Y todos sabemos que la primera impresión – por lo general – es la que cuenta.

El diseño intencionado en el packaging además de proteger, contener y transportar, informa y vende, pero además dota a un producto de la carga emocional necesaria para convertirse en el producto de elección por el consumidor. Esto significa que el diseño de un producto y su embalaje serán decisivos para la toma de decisiones del comprador y elegir ese producto y no otro. En definitiva: elegimos el producto que en su conjunto consideramos nos va a hacer más felices.

 

Conclusiones.

El Packaging es una llamada de atención, es lo que da personalidad a un producto y es lo que seguramente nuestros clientes recordarán. Cuando vamos a adquirir un producto pensamos en el bienestar que nos va a generar de forma inmediata, y esa sensación seguramente la evocaremos en un futuro una y otra vez.

Además, cuando vamos a hacer un regalo a un ser querido lo primero en lo que fijamos es en ese gran envoltorio ya que, si las expectativas se cumplen, sabemos que lo que traiga en el interior será al menos igual o incluso mejor que el exterior. En definitiva, estamos comprando la experiencia y los sentimientos que nos genera.

¿Qué productos son los que más te han llamado la atención por la forma en la que se te han presentado? ¿Estás de acuerdo con que no sólo basta con tener un buen producto, sino que también hay que saber presentarlo? Seguro que a partir de ahora prestarás mayor atención al envoltorio de los productos que compras.

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